El difícil reto de la conciliación. ¿Conoces el Club de las Malas Madres?

Y no es difícil por nosotros sino por los demás. Yo tengo una teoría y es que siempre llego antes o tarde a lo que merece la pena, y por lo tanto no llego a tiempo. En esto de conciliar es lo que me ha pasado. Ahora mis hijas son mayores y sus necesidades han cambiado, pero también las tienen y el Club de las Malas Madres han recogido los sentimientos de muchas madres de ahora que se sienten engañadas. Siempre he dicho que esta sociedad nos engañó vendiéndonos que podemos ser buenas profesionales, buenas madres, buenas esposas y buenas hijas, incluso buenas nietas. Pero ni de coña.

Las que más perdida se encuentran son las que son madres por primera vez, algo por lo que hemos pasado todas y cualquier ayuda moral es buena. Yo he tenido ese sentimiento de ser mala madre grabado en mi piel durante mucho tiempo, luego la herida cauteriza y la cicatriz desaparece cuando ves a tus hijas creciendo felices y sin atisbo del recuerdo negro de días D en los que no has estado, en momentos D en los que sólo pudiste hablar por teléfono, en noches D en las que les diste un beso sin que se dieran cuenta….Porque al final el amor cura todo hasta lo que nos deja marca a nosotras como un regusto amargo de algo que ya pasó.

Claro que yo no me olvidaré del primer diente que se le calló a mi hija mayor, yo estaba de viaje de trabajo, pero el Ratoncito Perez llegó. Yo me acuerdo de los Festivales de Navidad para los que les hice el mejor de los disfraces pero que no pude ver en escena. Las tardes que recogía a mi hija de la casa de sus abuelos y lloraba porque no quería venirse conmigo. Y así un rosario de momentos que dolían pero de los que ellas no se acuerdan, afortunadamente y que a ellas les hacen mucha gracia cuando lo cuentas con humor dramático. Además sé que juego con ventaja porque valorarán como mujeres que son todo lo que su madre hizo o no hizo.  Y lo mejor que puedes hacer es acordarte sin remordimiento, con perspectiva histórica  esa que te hace ser y sentir más aséptica.

Con el espíritu de estas madres Laura Baena creó el Club de las malas madres “una comunidad emocional 2.0” Lo hizo en “una noche de madrugada cuando de repente cansada de esta vida de locos de sentirme mala madre porque no llego al canon de perfección que me establece la sociedad

Cuenta Laura que esa madre que se da de bruces con la realidad cuando se da cuenta que “ tiene que llevar esos roles de manera idílica y descubro que la maternidad no es de color rosa y todo no es perfecto” En ese momento Twitter es para esta creativa publicitaria una válvula de escape donde empieza a volcar sus sentimientos “empiezo a desahogarme a preguntarme por qué te canonizarías como malamadre, empecé un diálogo que viene a ser una crítica a la sociedad que te mira de reojo porque no cumples las normas, tienes metas y planes en los que no dejan que entren tus hijos”

 

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Laura Baena fundadora del club de las malasmadres

El Club de las malas madres intenta desmitificar la maternidad y matar el mito de la madre perfecta. La conciliación se ha convertido en su lucha porque como dice Laura no se trata sólo de quejarse sino también de proponer. Y de cara a estas elecciones presentaron una campaña de recogida de firmas en Change.org con la que han conseguido más de 250.000 firmas que han presentado ante los partidos políticos, algunos de ellos las han incorporado a su programa electoral. #Yoconcilio #Yonorenuncio se convirtió en una campaña en la que no sólo querían adherirse a una queja sino buscar soluciones, darles la solución a los que tendrán que gobernarnos a partir del domingo.

(Reportaje emitido en COPE)

“Hicimos un estudio con más de 4.500 mujeres que reveló que el 80% no puede conciliar, más del 50% han tenido experiencias negativas a causa de la maternidad,( te cambian de puesto o te invitan a irte) casi del 35% que han dejado el trabajo lo han hecho por no poder conciliar.” Estas situaciones “provocan estrés, mala calidad para las madres trabajadoras y fuga de talentos, no existe la compatibilidad entre la vida familiar y la laboral que se supone que tenemos que tener para estar a gusto entre el trabajo y a familia.” Al final la historia, tu historia, la mía, la suya pasa por renunciar. Renunciar a la vida personal o a la profesional y en estos tiempos que corren emprender parece ser la única solución pero como dice Laura “¿Por qué hay que renunciar? Los gobiernos no se enteran que sin mujeres no hay niños y sin niños no hay futuro

(Crónica emitida en COPE)

Detrás de una mala madre “hay siempre un buen padre que no cocina pero lo intenta, no combina los colores y es sordo por la noche, nosotros somos un tándem si no fuera por él no podría” Y eso es verdad porque lo que funciona es un 50% repartir funciones y conciliar por igual porque ese peso se mitiga. Mister B y yo siempre hemos sido el equipo perfecto desde que nación Miss S. Y no te preocupes, no sufras si tus hijos son pequeños y formas parte del Club de las malas madres, nuestras hijas nos entenderán, nos querrán y lo único es que no podrás volver atrás, lo que sin duda te permite afrontar mejor el futuro.

Estoy completamente de acuerdo cuando Laura Baena comenta que la educación de nuestros hijos es responsabilidad de familias, empresas y gobiernos, porque todos tendremos futuro o no si TODOS apostamos por la conciliación por la familia. Y sí, soy del Club de las Malas Madres. ¿y tú?

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